miércoles, 14 de abril de 2010

Cosa 1

La conexión definitiva con el Todo y la última realidad descansa en la verdad.

Como un aliento de océano que pone en paz el corazón y descansa la piel después de haber caminado una hora bajo el sol de la casa a la playa, con su integridad por debajo de las olas.

Una verdad tan profunda, tan incontestable, tan desatadamente serena que su realización significa siempre perfección, origen, paz. Su aparición siempre metamorfosis. Y es que

no es
hasta que todo se estremece
que cada cosa ocupa el lugar que le corresponde.

La gota volviéndose infinita, conociendo la inmensidad por el ojo de la inmensidad. Así fue que

"la muerte ha sido conquistada en la victoria.
He aquí os cuento un misterio:
No todos dormiremos,
pero todos seremos transformados"

1ª Corintios 15:41,45b

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